Reunir la telefonía móvil de empresa en un solo operador simplifica dos cosas que suelen costar tiempo: el control del gasto y la administración. Cada móvil de empresa se asocia a su línea y a su tarifa, y todo llega en una factura mensual con el IVA desglosado, lista para tu gestoría.
Si trabajas por cuenta propia, los móviles para autónomos te permiten separar el gasto profesional del personal desde el primer mes y añadir una segunda línea cuando contrates a alguien. Y cuando un empleado cambia de puesto o se marcha, reasignas la línea a otra persona sin tocar el número ni la financiación en curso.
Control del gasto en el teléfono corporativo
La preocupación más repetida al entregar un teléfono corporativo es el consumo imprevisto: datos agotados a mitad de mes, llamadas a números de tarificación especial o roaming fuera de la Unión Europea.
Desde el área de cliente puedes revisar el consumo línea a línea, identificar qué dispositivos se salen del patrón habitual y ajustar la tarifa solo de esas líneas en lugar de subir el plan de toda la plantilla.
También puedes restringir determinados servicios en las líneas que no los necesitan, de forma que el gasto mensual sea previsible y fácil de imputar por departamento.